En el Festival Espiral de Historias se realizó una ofrenda con frutos, canastos y tejidos.

Edilma Prada Céspedes.
Colombia

Cuidadores de la Madre Tierra reconocen la fuerza de las prácticas tradicionales y el uso de la información

Nov 26, 2025 Compartir

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Comunidades indígenas, afrodescendientes y colectivos juveniles compartieron saberes y prácticas para el cuidado de la biodiversidad y de sus territorios en el Festival Espiral de Historias “Narrativas vivas de la Andino-Amazonía”. También, se generaron reflexiones sobre la importancia de acceder y usar los datos públicos.

Retratar con dignidad a las comunidades y usar los datos públicos de temas socioambientales son algunas claves para narrar el cuidado y la defensa del Piedemonte Andino-Amazónico de Colombia. También es fundamental escuchar a los sabedores y a las mujeres, y de manera participativa crear reportajes para hacer visibles las realidades de los territorios. Estos son algunos de los aprendizajes que dejó la cuarta versión del Festival Espiral de Historias, realizado el 6 y 7 de noviembre de 2025, en la ciudad de Florencia (Caquetá).

Más de 50 personas asistieron al Festival y se destacó la presencia de comunicadoras, narradores, sabedores y lideresas de los pueblos indígenas Murui Muina, Korebaju y Zio Bain; representantes de organizaciones afrodescendientes y mestizas, estudiantes y colectivos juveniles de los departamentos de Caquetá y Putumayo. Además, de editoras y productores audiovisuales de Antioquia, Huila y Caldas.

La apertura del Festival se hizo con el conversatorio “Voces locales, narrativas e información pública para proteger los territorios”. En ese espacio se presentaron experiencias de monitoreo comunitario, prácticas culturales para el cuidado de los ecosistemas, reflexiones sobre el periodismo intercultural y recomendaciones para el acceso de datos.

El sabedor Murui Muina del Resguardo Huitorá, Tobías Farirama relató la forma como los abuelos sabedores desde la maloka y con el uso de los elementos sagrados del mambe y el ambil, protegen la selva, en el municipio de Solano (Caquetá). Explicó que el monitoreo consiste en realizar largas caminatas dentro del bosque y recorridos por los ríos para identificar el estado de conservación de las plantas, los árboles, los animales y los sitios sagrados como las lagunas y los salados. Además, hacen inventarios de las distintas especies. Con el monitoreo buscan prevenir la caza y la tala ilegal, y ejercer el derecho a la gobernanza que tienen los indígenas en el país.

Las lideresas originarias del Putumayo compartieron sus luchas y la preocupación ante la expansión minera y petrolera. Advirtieron que la instalación de una empresa canadiense que explotará cobre, en inmediaciones de la ciudad de Mocoa, ha causado distintos conflictos entre las comunidades y alertaron que a futuro se generará contaminación de las aguas. También, dieron a conocer que los ríos Putumayo y Caquetá, afluentes del Amazonas, cada día están siendo afectados por la minería ilegal, los derrames del crudo y las largas sequías. 

María Rosario Chicunque Chindoy, sabedora Kamëntsá, dijo que ante estas situaciones, el cuidado que hacen para proteger a la Madre Tierra es seguir el mandato de las abuelas sabedoras de la Asociación de Mujeres Indígenas Chagra de la Vida (Asomi), que consiste en fortalecer su espiritualidad con el poder de las plantas medicinales.

En el evento, se compartió que otra herramienta fundamental en la defensa de la vida es recuperar los relatos de origen, las memorias y sus propias narrativas. Se compartió la experiencia de la serie periodística “Territorio del Iaku. Tejido de voces cuidadoras del agua en Putumayo”, cocreada con 40 narradores y narradoras. En este especial se presentan dieciséis historias con soluciones para la protección de los ríos y quebradas, las plantas, los árboles, los animales y los saberes ancestrales. 

“Fue un espacio simbólico, en el que se resaltó la importancia de la biodiversidad, que no es tenida en cuenta. Estamos para unificar, pensar y transmitir al mundo que los territorios existen y que no están solos. Somos muchas personas que estamos en defensa territorial”, dijo Adiela Jinet Mera Paz, lideresa, educadora y defensora del pueblo indígena Zio Bain, ubicado en Colombia y Ecuador.  "

“Lo más importante fue tener la oportunidad de escuchar a las mayoras y los mayores que asistieron, aprender de esa sabiduría y aprender también de la defensa que ellos hacen de nuestro territorio y nuestros recursos”, destacó Liliana Yazmin Díaz, periodista de NRC y Chairá Stereo, quien además señaló que “la labor del periodismo es fundamental en estos casos porque muchas veces las comunidades libran esas batallas en solitario, la sociedad en general no se entera, y por lo tanto, no reciben el apoyo adecuado de la sociedad y de las autoridades que se suponen deben estar para protegernos”.

Para Luisa Fernanda Quintero Ciceri, alumna de grado once de la Institución educativa Juan Bautista Migani, durante el Festival aprendió “de las culturas, de los problemas de las comunidades indígenas, escuchar hablar a las mamitas sobre el cuidado de la Madre Tierra y su preocupación por ella”.

Finalmente, se entregaron herramientas de la literatura para explorar la región Amazónica. Yenny Cardozo Sandoval, presentó la ruta para acceder a la información que ofrece la biblioteca del Centro Cultural Florencia del Banco de la República. 

Realidades para contar

Otra de las actividades del Festival fue el “Laboratorio de cocreación. Tejidos de historias”, allí se llevó a cabo un círculo de la palabra editorial y un ejercicio de cartografía que dejó una relatoría de los temas y las realidades que para las comunidades participantes requieren ser retratadas. Hay preocupación por las contaminaciones de los ríos, la minería y la tala ilegal, la deforestación, la desaparición de especies nativas, la afectación de los nacimientos de agua en la zona oriental de Florencia por el verano, los títulos mineros en los ríos y la falta de control de las basuras o residuos sólidos. 

También se habló de la creación de relatos propios etnoeducativos de comunidades afrodescendientes, recuperar las memorias vivas y los cantos de los resguardos indígenas, grabar la diversidad de especies, crear escritos sobre las prácticas como la chagra y generar más diálogos intergeneracionales.

Agenda Propia genera conversaciones, como los círculos de la palabra, para escucharnos las comunidades, los periodistas y los narradores locales. Es un paso clave para crear historias participativas e inclusivas. En este intercambio de pensamientos e ideas están presentes sabedoras y sabedores, liderazgos y narradores. Durante el Festival, mientras hablamos de las situaciones que viven las comunidades realizamos cartografías y diseñamos formas para contar esas realidades, siempre desde el respeto. El periodismo está para servir y apoyar la labor que hacen las y los defensores de los territorios”, dijo Edilma Prada Céspedes, editora de Agenda Propia.

“Es clave propiciar el diálogo entre las comunidades indígenas y los periodistas. Hay una desconexión entre estas partes y es por el desconocimiento que se tiene de su forma de ver el mundo y de sus necesidades. Hay que crear puntos de encuentro y de entendimiento para que las historias de las comunidades indígenas se conozcan”, resaltó Sania Salazar, editora del medio digital de investigación Pensé que ‘voz’ sabías.

Acceso a datos e información

Durante el encuentro se entregaron herramientas para acceder a los datos públicos como un derecho que tiene la sociedad y la importancia de sistematizar la información comunitaria. 

Entre las herramientas presentadas fue la guía “Datos socioambientales: un derecho para narrar los territorios”, que contiene las leyes que amparan y regulan el derecho al acceso a la información en Colombia, cómo desarrollar un derecho de petición y qué se puede hacer una vez se tiene acceso a una base de datos. Esta guía fue elaborada por Agenda Propia en alianza con La Data Cuenta y contó con el apoyo de la Environmental Investigation Agency (EIA)

Guía Datos socioambientales: un derecho para narrar los territorios
¡Descarga y comparte!

“En el Festival junto con editoras expertas en derechos humanos compartimos una metodología que les permitió a las comunidades conocer cómo obtener información pública, recomendaciones de autocuidado y cómo llamar la atención del periodismo frente a temas socioambientales de interés para divulgación”, expresó Edilma.

Muestras audiovisuales

Agenda Propia en alianza con Sentarte, en el Festival realizaron tres muestras audiovisuales: “Madre Tierra, Agua y Biodiversidad”, “Palabra, territorio y saberes” y “Cocreando con la niñez”. En esta última se generó un espacio de creación con niñas y niños, quienes presentaron un video corto sobre la lectura y el cuidado de la naturaleza.

Además, se desarrollaron actividades para explorar narrativas creativas con el uso del video y se realizó una exposición fotográfica.

Agradecemos a nuestros aliados 

Los distintos eventos del Festival fueron posibles gracias a un tejido de alianzas: la productora Sentarte, la Asociación de Mujeres Indígenas “La Chagra de la Vida” (ASOMI), el Centro Cultural Florencia del Banco de la República, el medio Pensé Que ‘Voz’ Sabías, la iniciativa La Minga Kiwe, el Encuentro de Cine del Putumayo y la organización indígena del Caquetá Ascainca. 

Se contó con el apoyo de la organización internacional Environmental Investigation Agency (EIA) y la DW Akademie, centro de la Deutsche Welle para el desarrollo de medios de Alemania.

El Festival 

El Festival Espiral de Historias es una iniciativa de difusión participativa de Agenda Propia, que –guiado por la metodología Periodismo Colaborativo Intercultural y de la mano con la Red Tejiendo Historias– cocrea series periodísticas en América Latina sobre las realidades de los pueblos indígenas, las comunidades locales y los derechos de la Madre Tierra. 

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