Desde territorios muy apartados, en zonas de montaña, áreas de acceso fluvial y carreteras destapadas, las voces de líderes, maestros y madres de comunidades indígenas claman la solidaridad y ayudas humanitarias ante la tragedia que generó el sismo de magnitud 7,4, registrado el lunes 10 de agosto a las 7:34 am.
El sismo, cuyo epicentro fue en el municipio San José del Palmar, Chocó, ha dejado más de 180 personas fallecidas, 2.500 heridas y 195 desaparecidas, en los departamentos colombianos de Chocó, Valle del Cauca, Caldas, Risaralda y Quindío, según informó Asocapitales, en la mañana del 11 de agosto.
El Sistema de Monitoreo Territorial de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), reportó afectación probable de 68.500 personas. Fue evaluada la situación de más de 2 millones 300 mil personas en 46 comunidades indígenas, quienes se encuentran en un estado de emergencia humanitaria, según el primer boletín de monitoreo.
Además, se reportaron daños graves en 2.500 casas y más de 47.000 viviendas con afectaciones importantes.
El Consejo Regional Indígena de Caldas reportó 55 casas destruidas y 471 viviendas afectadas en los cuatro territorios ancestrales, ubicados en los municipios de Riosucio, Quinchía y Supía.
Voces que relatan la emergencia
Las comunidades narran que escuelas, caseríos y albergues comunales quedaron totalmente destruidos por lo que piden apoyos inmediatos. Además, les preocupa que no han llegado ayudas a sus territorios.
“El terremoto acabó las casas de este caserío. Hasta el momento no han llegado ayudas, bomberos, nadie nos ha contestado. Como comunidad Emberá Chamí queremos solicitar apoyo para que nos lleguen auxilios o dotaciones para organizar la comunidad”, dijo José Daniel Chica, gobernador indígena del Resguardo Río del Flor en Caldas.
“En el resguardo han caído varias casas, pero no han podido visibilizar nuestras problemáticas, nuestras afectaciones (...). El temblor fue muy terrible, la comunidad está muy asustada, por cuestiones de la Madre Tierra se ocasionó la tragedia”, aseguró Ilder Cárdenas, maestro del Resguardo Indígena Docordó-Unión Balsalito, territorio del pueblo Wounaan.
¿Cómo ayudar?
Las organizaciones indígenas ONIC, Gobierno Mayor y el Consejo Regional Indígena del Cauca están coordinando ayudas para enviar directamente a las comunidades en las regiones afectadas.
Están recolectando:
- Alimentos no perecederos.
- Elementos de aseo e higiene.
- Utensilios de cocina.
- Productos para bebés.
- Agua potable y saneamiento.
- Elementos de primeros auxilios.
Nota. Esta historia de la cobertura colaborativa "Voces y latidos humanitarios", se realiza gracias a los aportes voluntarios que Agenda Propia está recibiendo en el marco de la campaña de donaciones para sostener nuestro medio de comunicación independiente. Nosotros promovemos el periodismo colaborativo intercultural.
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