Colombia

Chocó indígena: un territorio en emergencia social

Aug 12, 2026 Compartir

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Cientos de familias indígenas perdieron sus casas tras el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó la región del pacífico y eje cafetero colombiano. Las comunidades requieren atención médica, alimentos y refugio. Hay infraestructura educativa destruida y el acceso a las comunidades es limitado. 

El sismo afectó el territorio ancestral de naciones indígenas en la costa pacífica de Colombia. En el Chocó cohabitan en las selvas y montañas, un promedio de cien mil indígenas de los pueblos Wounaan, Emberá Dobida, Embera Katío, Embera Chamí, Eyabida y Gunadule. Cientos de ellos vieron cómo la tierra se movió desde las entrañas, abrió grietas y derrumbó en minutos casas y escuelas. 

El fuerte sismo en Chocó dejó a varias personas heridas de gravedad, que están a la espera de ser atendidas, según el reporte de líderes indígenas del territorio. 

“Personas bastante golpeadas, rayadas y cortadas. No tenemos reporte todavía de fallecidos”, dijo Lino Membora, subcomisionado de educación de la mesa indígena del pueblo Wounaan y miembro de la Asociación Consejo de Autoridades del Pueblo Wounaan de Colombia (Woundeko). 

El líder explicó que debido a que muchas de las viviendas son palafíticas  —construidas en madera y de forma elevada— las personas alcanzaron a lanzarse y lograron resguardarse.  

 “La gente alcanzó a tirarse de sus casas. Pero, algunos sí fueron atrapados, pero como no es como una vivienda en concreto, alcanzan a soportar, entonces los fueron rescatando. Por eso, hay personas rayadas y golpeadas”, relató Lino, quien desde Quibdó (capital del Chocó) recibe la información de las comunidades. "

Las casas palafíticas quedaron en el suelo y en pedazos.  “Como estaban construidas a un metro, o metro y medio del suelo quedaron pegadas a la tierra. No aguantaron las vigas. Nos están haciendo llegar imágenes, vídeos de cómo fue esto en las comunidades indígenas”, aseguró Lino.

 Además, una decena de escuelas también se desplomaron.  “Hay destrucción de infraestructura educativa. Las escuelas se cayeron. Los techos se destruyeron. Estamos verificando todos los daños”, dijo Orlando Tapi, presidente de la Federación de Asociaciones de Cabildos Indígenas del departamento del Chocó (Fedeorewa Chocó). 

Las afectaciones más graves se concentran en los municipios de San José del Palmar (epicentro del terremoto), Litoral del San Juan, Bajo Baudó, Istmina, Lloró, Río Sucio, Quibdó, Bahía Carmen del Darién, Nuquí, Alto Baudó, Baudó, Bajo Baudó, Nóvita, y Bagadó, según el reporte que tiene la subcomisión de educación de la mesa indígena en Chocó.

Las comunidades requieren atención médica, alimentos y refugio. El líder en diálogo con Agenda Propio dijo que muchas familias están en albergues temporales a la espera de ser atendidos. 

Avanza la consolidación de información

Debido a la magnitud de la tragedia, las distancias y el difícil acceso a los resguardos indígenas, las autoridades tradicionales, tres días después del terremoto siguen recaudando la información.  

“A través de formatos que hemos enviado a los territorios, ellos están preparando esas informaciones para nosotros poder tener una base consolidada y luego sí presentar a la Gobernación de Chocó, al puesto de mando unificado para buscar la atención de estas comunidades afectadas”, agregó Lino.

Además dio a conocer que están adelantando reuniones con la mesa de diálogo y concertación de los pueblos indígenas para coordinar la recepción de ayudas humanitarias y así poder atender lo más pronto posible a las comunidades.

“Las comunidades indígenas existen, el llamado es a que no solamente centralicen, hay gente que muchas veces se aprovecha y no llegan donde tienen que llegar las ayudas. Entonces, pues, las organizaciones que estamos aquí en el departamento del Chocó, estamos prestos en nuestra sede también para que nos ayuden a nosotros”, dijo Orlando. "

Pueblos indígenas azotados por la violencia y el abandono estatal

No hay que olvidar el contexto social que viven los pueblos indígenas en el Chocó. Esta población, —que corresponde al 15% del total de habitantes del Chocó, según el Censo Nacional de Población y Vivienda del 2018 del DANE—, históricamente han vivido en el olvido del Estado y han sido víctimas de la violencia armada y del despojo de sus territorios. 

“Han sufrido diversas violencias: desplazamientos colectivos, asesinatos selectivos y confinamientos, que fueron parte de los repertorios de violencia utilizados por los actores armados —guerrillas, paramilitares e incluso el Ejército— para ejercer control sobre las comunidades”, según ha retratado el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) en distintos documentos e informes. 

Pese a estas realidades, las comunidades viven en profunda conexión con la naturaleza, mantienen vivas sus cosmogonías, lenguas, y conservan prácticas tradicionales como la cacería y la pesca.

Afectaciones del terremoto en Chocó 

Las cifras de víctimas y daños en todo el departamento del Chocó siguen aumentando.

Hay más de 43 mil personas damnificadas (de todos los grupos poblacionales), 13 fallecidas, 139 heridas y más de tres mil viviendas averiadas. Los datos fueron reportados por la Gobernación del Chocó, el 11 de agosto a las 9:00 de la noche.

  

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