El Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC, el pasado 24 de agosto, firmaron en La Habana (Cuba) el acuerdo final para la terminación de 52 años de conflicto armado. El documento de 297 páginas se divide en seis temas: desarrollo agrario integral, participación política, solución al problema de drogas ilícitas, víctimas, fin del conflicto, y la implementación, verificación y refrendación. El 2 de octubre los colombianos y colombianas deberán votar por el Si o el No de lo pactado. Hoy el Congreso de la República dio visto bueno al plebiscito por la paz.

El acuerdo contiene:

Política de desarrollo agrario integral

El acuerdo sienta las bases para la transformación del campo y crea las condiciones de bienestar y buen vivir para la población rural. Busca la erradicación de la pobreza rural extrema y la disminución en un 50 % de la pobreza en el campo en un plazo de 10 años, la promoción de la igualdad, el cierre de la brecha entre el campo y la ciudad, la reactivación del campo y, en especial, el desarrollo de la agricultura campesina, familiar y comunitaria.

Participación política

Con este punto se busca fortalecer la participación de todos los colombianos en la política, los asuntos públicos y la construcción de la paz. Con ello se espera la ampliación de la democracia como camino para tramitar los conflictos de manera pacífica y el rompimiento definitivo del vínculo entre política y armas, así como abrir la puerta para que en Colombia nos integremos a una cultura de reconciliación, convivencia, tolerancia y no estigmatización.

Solución al problema de las drogas ilícitas

Con este punto del acuerdo se busca dar un tratamiento diferenciado al problema promoviendo la sustitución voluntaria de los cultivos de uso ilícito y la transformación de los territorios afectados, dando la prioridad que requiere el consumo bajo un enfoque de salud pública e intensificando la lucha contra el narcotráfico.

Punto sobre las víctimas del conflicto armado

El acuerdo busca -a través de los cinco mecanismos y medidas que integran el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición- lograr la satisfacción de los derechos de las víctimas, asegurar la rendición de cuentas por lo ocurrido, garantizar la seguridad jurídica de quienes participen en él, y contribuir a garantizar la convivencia, la reconciliación y la no repetición, como elementos esenciales de la transición a la paz.

Fin del Conflicto

Se establece los términos en que se dará el fin de las confrontaciones con las FARC mediante un cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo, así como un cronograma preciso para la dejación de todas las armas en 180 días y el inicio de su reincorporación a la vida civil.

Las Naciones Unidas -a través de un proceso técnico, trazable y verificable- recibirá la totalidad de las armas de las FARC y le garantizará al pueblo colombiano su dejación completa e irreversible.

Implementación, verificación y refrendación

Este acuerdo señala que tras la firma del Acuerdo Final, éste será refrendado por la ciudadanía en las urnas y ese paso dará inicio a la implementación de todos los puntos acordados. Asimismo, habrá un sistema robusto para hacerle seguimiento y verificación al cumplimiento de la implementación, incluyendo un acompañamiento internacional.

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